La mirada del otro

A veces nos encantaría conformar a todos y ser como cada uno quiere que seamos. Seguramente sería muy cómodo, no lo dudo. Pero ¿cómo queremos ser nosotros mismos? O mejor, ¿como somos realmente?
Nuestra alma hizo un gran trabajo eligiendo el escenario perfecto de nuestra vida para que sanemos y transmutemos todo eso que vinimos a trabajar a esta vida. Entonces, confiemos en ella. Aceptemos nuestro ser, nuestra personalidad, nuestro cuerpo, nuestros miedos, nuestros defectos, nuestras sombras… porque todo eso somos, todo eso es parte de nosotros por alguna razón que quizás desconocemos y por eso nos resulta mas difícil aceptarlo. Pero nuestra alma lo sabe y nos guía de la mejor manera para que cada día seamos una versión un poco mejor de nosotros mismos.

Entonces, ¿qué importa lo que los demás piensan o esperan de nosotros?
Solo debería importar lo que nuestra alma nos dice, lo que nos susurra el corazón. Porque solo ellos conocen nuestra esencia y lo que es mejor para nosotros.

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