La importancia de perdonar y perdonarnos

El hecho de perdonar a quien nos ha lastimado no implica olvidar o hacer como que nada ha pasado. Perdonar es liberar a nuestra alma del rencor y el resentimiento que esa persona nos provocó, es poder recordar eso pero sin odio.

Muchas personas pasan por nuestra vida dejando heridas, pero incluso de esas heridas podemos y debemos aprender algo que nos permitirá crecer un poco mas.

El perdonar a otro no implica reconciliarnos con esa persona necesariamente, sino que es poder entender que hubo cosas mas allá de esa persona que lo llevaron a actuar así. Todos tenemos defectos y comentemos errores. Y no es justificar, sino entender desde un lado amoroso.

Cuando uno ve las cosas desde el lado del amor comienza a liberarse de esos sentimientos negativos como la bronca, la sed de venganza, el odio, el rencor, la angustia… sentimientos que solo nos afectan a nosotros mismos. Por eso la necesidad de perdonar, desde el corazón, con el alma. Porque los únicos perjudicados al sentirnos así somos nosotros. La persona sigue su vida igual, pero es nuestro cuerpo y nuestra mente la que se reciente. Estos sentimientos provocan stress, hacen que aumente la presión arterial, el pulso, el tono muscular, generan insomnio, dolores de cabeza, perdida del apetito, nauseas, dolores de espalda, problemas gástricos, entre otros tantos síntomas.

Si no perdonamos vamos aumentando el peso en nuestra mochila. En cambio, el perdonar es el primer paso para la sanación, nos vamos liberando de gran parte de ese peso, nos sentimos mejor con nosotros mismos, vemos la vida con otro cristal porque estamos dejando mas lugar a los sentimientos positivos y amorosos.

Pero hay que tener en cuenta que para poder perdonar a otro primero hay que perdonarse a uno mismo. Hay que liberarse de las culpas y también saber pedir perdón.  Todo en nosotros es energía, y al no perdonar seguimos atados a la energía de esa persona que nos lastimó o a ese acto que no nos perdonamos y  nos genera culpa. El perdón es una elección… ¿vos lo elegís?

Cecilia Lema

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